Lo + destacado

André Silva, el ‘ciclón de Baguim do Monte’

Estadio Mercedes-Benz Arena. 08 de julio de 2006. Alemania vs Portugal. En el terreno de juego: Pedro Miguel Carreiro Resendes y Luís Filipe Madeira Caeiro. A sus espaldas, más de 150 partidos con la camiseta granate. Pauleta y Figo. Figo y Pauleta. Dos leyendas que decidían poner punto y final a su etapa con la selección de Portugal.

André Silva celebra su tercer tanto contra Islas Feroe. / Foto: Francisco Leong (Gettyimages)

Atrás dejaban un legado digno de museo. Una historia merecedora de entrar en los libros históricos del fútbol. Una memoria que acabaría convirtiéndose en un pesado recuerdo para sus sucesores. Tras su salida, en el punto de mira quedaba una generación de la que se buscaba la gloria, más si cabe después de que Charisteas dejara sin el título de la Eurocopa 2004 a los lusos, en una de las noches más negras del fútbol portugués.

De aquella añada, quien sobresalió por encima del resto fue Cristiano Ronaldo. Poco más que añadir sobre el futbolista del Real Madrid. Sobresaliente sucesor de Figo, uno de los mejores jugadores del planeta y actual máximo ariete en toda la historia del combinado nacional portugués. El verdadero problema apareció en la delantera. Eterno debate en el país. Los 47 goles en 88 partidos de Pauleta han sido hasta hoy, un lastre para todos los jugadores que han tratado de vestirse de nueve.

La dificultad de ser la referencia en la punta de ataque del combinado luso la resumió a la perfección Nuno Gomes: “Siempre se ha dicho que desde que se retiró Eusebio, no hay delanteros en Portugal que puedan anotar”. Obviamente, se olvidó de su compatriota Pedro Miguel, más conocido como Pauleta, un futbolista con el que todavía tuvo tiempo de compartir vestuario y ser su primer reemplazo natural. Una misión que terminó con un bagaje que rozó el suficiente. 79 partidos y 29 goles. Pobres números para un hombre al que siempre se le exigió mucho más. El primero de una enorme sombra sin dueño.

Pauleta celebra un gol con la selección de Portugal. / Foto: ParcOlympique

Pauleta celebra un gol con la selección de Portugal. / Foto: ParcOlympique

La responsabilidad de corresponder al rendimiento del ‘ciclón de Las Azores‘ se acrecentó con el paso del tiempo. Véase la gran nómina de jugadores que han pasado por dicha posición desde el adiós del mismo: Nuno Gomes, Hélder Postiga, Hugo Almeida, Danny, Éder, Liedson da Silva y Nélson Oliveira. Siete hombres que nunca han llegado a posicionarse como referencia única en la zona de ataque de la selección portuguesa. Cada uno con unas características diferentes, pero que de nada sirvieron. Futbolistas que no lograron conectar ni con el centro del campo ni con los hombres de ataque. Puntas que, en otros favoritos, no hubieran jugado prácticamente nada.

Todos los seleccionadores que han pasado durante la última década por el banquillo de Portugal, han tratado de encontrar una solución utilizando diferentes variantes tácticas. La más buscada: la de ver a Cristiano ocupar la zona central para que hombres como Quaresma o Nani jugaran por fuera. En la última Eurocopa, de la que el combinado luso salió campeón, Fernando Santos probó varias veces con el 4-4-2, con Nani y Cristiano arriba. Al final, el hombre más inesperado, Éderzito António Macedo Lopes, acabó convirtiéndose en héroe insospechado anotando el gol en la prórroga con el que los portugueses consiguieron levantar la primera Eurocopa de su historia. Un potente disparo desde fuera del área en el minuto 109 en el que nada pudo hacer Lloris y que ya es memoria viva del fútbol.

Aun así, ni el propio técnico ni las posibles soluciones propuestas, hicieron olvidar que la ausencia de un delantero no de élite, sino de nivel notable, seguía siendo un problema alarmante. En ese contexto emerge la figura de un joven atacante de Baguim do Monte (Gondomar, Portugal) de 21 años, llamado André Miguel Valente Silva. Un soplo de aire fresco, un rematador en estado puro, una figura que ha aterrizado en la selección tras haber perdido la esperanza de encontrar un hombre de gol.

André Silva celebra su gol ante la Roma en la UEFA Champions League. / Foto: Estela Silva (LUSA)

André Silva celebra su gol ante la Roma en la UEFA Champions League. / Foto: Estela Silva (LUSA)

El ariete dio sus primeros pasos en el SC Salgueiros, club con el que estuvo siete años. Sus dudas entre proseguir su carrera en el hockey, donde atesoraba un gran talento, o en el balompié se disiparon una mañana de domingo en el año 2010. Fue en el campo de la Constitución y el rival era el FC Porto. Un escenario óptimo del que salió con una exhibición, gol incluido.Su actuación no pasó desapercibida para los ojeadores del conjunto de Do Dragão, que no dudaron en ficharle. Cuentan que los vecinos de la localidad se resignaron en un principio a que se diera dicha operación, no obstante, el club interesado pagó una cantidad cercana a los mil euros que zanjó la polémica. Luís Castro, actual entrenador del Porto B y responsable de la cantera en aquel momento, fue quien se encargó de la operación y el club decidió cederle al Padroense, equipo afiliado del conjunto luso.

Alexandre Silva, entrenador del futbolista por aquel entonces, aseguró que se llevaban a un niño que estaba fuera de lo normal: «El talento de André no tiene techo. Siempre quiere más. Tiene una capacidad innata para manejar el balón y jugar al fútbol«, declaraba. No iba desencaminado. El portugués comenzó a asentarse poco a poco, y pese a que en sus inicios le comparaban con Deco por ocupar una posición más alejada del área, finalmente acabó siendo reconvertido en delantero en su etapa de juveniles.

captura-de-pantalla-2016-10-11-a-las-19-39-38

André Silva celebra su gol con el FC Porto. / Foto: Nurphoto (Gettyimages)

Quemó etapas cociéndose a fuego lento y siempre bajo la atenta mirada de los técnicos de la academia. Fue todo un acierto el no precipitarse con su figura. Su gran capacidad goleadora le llevó a debutar con solo 16 años en la Selección Sub-19 (donde ha marcado 16 goles en 24 partidos), y con la que se proclamó subcampeón de Europa ganando la Bota de Plata del torneo y sorprendiendo a todos en el partido contra Hungría en el que marcó 4 tantos.

Su ascenso se fue cuajando a buen tiempo hasta que llegó su estreno con el primer equipo en diciembre pasado ante el Maritimo. Un punto de inflexión que ha marcado su carrera en la élite. Se estrenó en el derbi ante el Boavista y esta campaña, con Nuno, es clave (seis goles en 11 partidos). Actuaciones más que suficientes para que Fernando Santos le brindara una oportunidad en la absoluta. Debutó ante Gibraltar en septiembre, y desde entonces, Silva se ha ‘hinchado’ a marcar. Cuatro goles en cuatro partidos. Se estrenó en la goleada ante Andorra (6-0) y se consolidó con los ‘mayores’ con tres tantos a las Islas Feroe (0-6). Desde su debut, sólo Cristiano acumula más goles (cinco el punta del Real Madrid y cuatro el del Oporto). Además, Silva ya es parte de la historia del Oporto: ante las Islas Feroe se convirtió en el primer ‘dragón’ en hacer tres goles en un partido oficial con Portugal. Asimismo, hizo el hat-trick más tempranero de la historia de la selección en unas eliminatorias para la Copa Mundial (37 minutos).

¿Cómo juega André Silva?

André Silva junto a Quaresma en el calentamiento del Islas Feroe-Portugal. / Foto: Gualter Fatia (Gettyimages)

André Silva junto a Quaresma en el calentamiento del Islas Feroe-Portugal. / Foto: Gualter Fatia (Gettyimages)

André, pese a su juventud, maneja los registros de los mejores delanteros. Puede que no sea un 10 en nada, pero es un notable en todo. El hecho de haber jugado varias de sus etapas como mediapunta, le han llevado a convertirse en un pivote con gran capacidad de asociación. Su potencia física, su talento para recibir de espaldas y aguantar la pelota y su disposición táctica, hacen de él un jugador muy completo.

No destaca por sus rápidos movimientos, ni por sus gambetas, aunque su potencia le permite realizar cabalgadas desde cualquier zona de ataque, sobre todo desde la banda, sitio donde suele caer. En el uno contra uno es letal y atesora un buen disparo. Fija de maravilla a los centrales y permite que lleguen jugadores en segunda línea. No tiene problemas en bajar 10 metros para crear un espacio, pese a saber que no va a recibir la pelota. Engatilla fácil de primeras o tras un acomodado control si tiene la posibilidad dentro del área. Además, su calidad en el remate de cabeza, midiendo los tiempos e imprimiendo la fuerza oportuna, hace que sea un peligro aéreo.

Con él, Portugal ha encontrado lo que llevaba años buscando. Más allá de los goles, por fin su delantero centro es una amenaza real. El 18 de su espalda da la suma mágica y difícil de encontrar en su país: 9. El ‘menino do Baguim do Monte’ parece que está preparado para perforar las redes. Listo para marcar historia en ‘Lusitania’.

https://www.youtube.com/watch?v=3wrkiMsvKU8

 

Avatar de Vicente Tafaner
Acerca de Vicente Tafaner (16 Artículos)
Periodista. Estrené mi primer lápiz en Ahora Valencia. Le saqué punta en Tribuna Reservada. Utilicé mi primer bolígrafo en Levante-EMV y ahora pongo el recambio de tinta en el Valencia CF. Tengo una foto con Aimar, aunque eso no significa que sepa jugar al fútbol como él.

Deja un comentario