RCD Mallorca, 100 años de historia repletos de éxitos y fracasos
El Real Club Deportivo Mallorca, cumplía el 05 de marzo ni más ni menos que 100 años. Juan Forteza, autor del primer gol del Mallorca en Primera División, Julià Mir, el primer mallorquín que defendió la camiseta del club en la máxima categoría, Miquel Contestí, artífice de tres ascensos a Primera, Antonio Oviedo, el entrenador que llevó al equipo de Tercera a Segunda División en sólo dos años, Ernesto Domínguez, figura indiscutible del ascenso de la temporada 68-68, o Rolando Ramón Barrera, el mejor lanzador de faltas. Historia viva. Historia reciente que ha pasado por el club bermellón y que hoy ven a su equipo con otros ojos, con otras expectativas. Los datos no dejan lugar a la esperanza: Viviendo en la Segunda División desde el año 2013, pese a que lleva sin bajar a la categoría de bronce 16 años seguidos, y clasificado en posiciones de farolillo rojo. Vamos, todo un drama.
El equipo balear ha llegado a estar entre los mejores equipos españoles en su época gloriosa, pero también se ha visto en el fracaso en poco tiempo. El Mallorca conseguía tres ascensos a Primera División en los años 60 (1960, 1964, 1969). El primero llegó tras una escalada imponente, de 3ª División a la élite. Tan rápido como tan efímero. Los años 70 están marcados por una década pésima, tanto que en la temporada 74/75 volvieron a bajar a 3ª División. Cerca de la desaparición, el club se vio abocado en el fracaso y los problemas llegaron incluso al vestuario, hasta el punto que los jugadores del Mallorca fueron los primeros en la historia del fútbol en reclamar a la directiva que les pagasen sus respectivos salarios. Finalmente, en el último periodo que cerraría esta mancha negra en los anales del club, el Mallorca logró subir a 2ª B y calmar las aguas revueltas.
La siguiente década, la del 1980, se caracterizó por una época de ascensos y descensos. El primer año de esta, el Mallorca consiguió subir a 2ª División, llegando en el año 1983 a lograr su cuarto ascenso a Primera División y dejando atrás su mala situación. Pero el año siguiente volvió a la categoría de plata, donde permanecería dos temporadas, para más tarde regresar a la LFP de la mano de Benito Joanet y Llorenç Serra. La siguiente campaña, ya en Primera División, el Mallorca se llevó todos los elegios. «Equipo revelación», aseguraron los más expertos en la materia. Sustentos para mantener su argumento no les faltaban: la UEFA de reojo y la permanencia sellada con tranquilidad. Quizá esa confianza les llevó a olvidar sus verdaderos orígenes, causante principal de que el balompié, cuando actúa con firmeza es muy bruto. Castigó al descenso al Mallorca. Vaya, como si de una montaña rusa se tratase. Poco pudo hacer el destino, pues en la 1989-1900, la sonrisa les volvía a acompañar y de la mano de haber sido el equipo menos goleado del año, volvieron a destapar la lata en Primera.

En 1991, el Mallorca consiguió su primera clasificación a la final de la Copa del Rey ante el Atlético de Madrid, donde perdieron por la mínima en la prórroga. Seguido de esta hazaña, el equipo balear volvió a descender una vez más. En 1997, se consigue el último (séptimo) ascenso a la máxima categoría. A partir de aquí, se abre la veda. Se da paso a «las fiestas baleares». En 1997-1998, de la mano de Héctor Cúper, logran su mejor temporada en Primera hasta el momento, y posteriormente llegan a disputar la final de la Copa del Rey, superado esta vez en tanda de penaltis por el FC Barcelona. Aun así, logró terminar en 5ª posición de Liga, plaza europea. El 1998, logra su primer título, la Supercopa de España, venciendo a un grande del futbol español, al FC Barcelona, a doble partido. La Recopa fue otra historia gris. La fuerza del Mediterráneo les volvería a dar la espalda. Más bien, su mejor aliado, se acabó alistando con su contrario. 2-1 a favor de la Lazio. Posteriormente, la 3ª plaza de la Liga, situado por detrás del Madrid y Barça, le daba la oportunidad de meterse en Champions League, pero perdió en la fase previa ante el Molde FK, que mandó al Mallorca a la UEFA, donde cayó también eliminado por el Galatasaray en cuartos de final.
El Mallorca logró ser el octavo mejor equipo del mundo en el año 1999. Más tarde, entrenado por el mítico Luis Aragonés, consigue el tercer puesto en la Liga batiendo el récord de puntuación de su historia, con 66 puntos. Así, se clasifica por segunda vez a la máxima competición europea, la Champions League.El Sabio de Hortaleza logra batir todos los récords en el Mallorca, hasta que decide no renovar y marcharse al Atlético de Madrid. En 2002-2003, con Gregorio Manzano, ganan la Copa del Rey ante el Recreativo de Huelva, con 1 gol de Pandiani y 2 de Eto’o. La vuelta de Aragonés consigue la permanencia que tanto temía la afición mallorquina, hasta que el técnico tuvo la oportunidad de marcharse a “La Roja”.
Los becarios y los veteranos

El Mallorca ha tenido el orgullo de que jugadores de alto nivel y relevancia vistieran su camiseta. Estrellas como Samuel Eto’o (máximo goleador del Mallorca con 54 goles) fueron pareta activa de la historia del club. Otros extranjeros de nivel como Juan Arango (46 goles), Pierre Webó (27 goles), y Jovan Stankovic, también jugaron para el conjunto bermellón. Y además, también han pasado por el conjunto balear, españoles como Valerón, Borja Valero, Albert Luque, Diego Tristán y Dani Güiza, entre muchos otros. De entrenadores tampoco han ido mal: Aragonés, Gregorio Manzano, Michael Laudrup, Héctor Cúper, Joaquín Caparrós, etc.
Oro parece, plata-no es

Actualmente el club atraviesa una época marcada por la crisis. José Luis Oltra tuvo la oportunidad y el reto de devolver al Mallorca a Primera, pero se quedó en media tabla sin poder llegar ni a los “play off”, cosa que provocó su marcha del club. El próximo sería Lluís Carreras, destituido 12 partidos después, con el equipo en peligro de descender aún más. Finalmente, Javier Olaizola y Pep Alomar salvan en el último suspiro al Mallorca y terminan con una temporada en la que el reto de subir, se convirtió en un reto para no bajar.
La siguiente campaña empezaba con otro cambio de aires, de la mano de Miquel Soler, que tan solo duraría un mes hasta la llegada de Valeri Karpin, quien estaría hasta febrero del 2015, hasta la temprana vuelta de Miquel Soler. Situación incomprensible e inestable la del Mallorca estos últimos años. Utz Claassen (máximo accionista hasta hace poco tiempo) y Miguel Ángel Nadal escogen a Albert Ferrer con la idea de revolucionar completamente la plantilla para la temporada 2015-2016. La mayoría de futbolistas son agentes libres que han llegado gratis, más otros que llegan en calidad de cedidos. Pero otra vez, un nuevo proyecto vuelve a fracasar, ya que el equipo acabó la primera vuelta en puestos de descenso.

Ya en 2016, el estadounidense Robert Sarver se convierte en máximo accionista del club a través de una ampliación de capital. Pero con la continuidad de malos resultados, el entrenador es destituido y se contrata a Fernando Vázquez hasta 2017, con el objetivo de salvar la categoría esta temporada y que luche por el ascenso en la siguiente. Ahora, con más de media temporada disputada, el Mallorca permanece en la actualidad en la 18ª posición, con el reto de permanecer en Segunda y subir posteriormente a Primera, después de sus 100 años llenos de altibajos.
Tomeu Maura: “¿Es posible fundar un club de fútbol desde la nada en un mes? ¿Es posible construir en ese plazo un campo reglamentario allí donde sólo hay un solar infestado de maleza? Y lo que es aún más aventurado: ¿es posible hacer todo eso en la Mallorca de 1916, sin un respaldo económico y social detrás? La respuesta parece evidente, pero la decisión y el arrojo de un ingeniero agrónomo de 28 años llamado Adolfo Vázquez Humasqué obraron lo imposible y consiguieron el milagro de dar a la luz al Alfonso XIII un 5 de marzo de 1916, hace exactamente 100 años. El Real Mallorca, campeón de la Copa del Rey y de laSupercopa de España, finalista de la Recopa de Europa y dos veces tercer clasificado de la Liga de Primera División, es el resultado de aquella maravillosa locura”, sentenciaba.
Cristian Añó / @cristian7_am

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