El humilde caballero del gol
Todos los años solemos escuchar las mismas frases: Es pronto, se tiene que adaptar a la Liga, nuevo país y nuevo equipo… palabras vacías que sólo esconden una mala racha o mala temporada de un jugador.
Todo esto se desmonta cuando hablamos de Carlos Bacca. El delantero del Sevilla, la pasada campaña, fue el debutante de la Liga BBVA que mejor respondió a las expectativas. El colombiano sin tener tanta repercusión mediática como otros jugadores, hablamos de Bale y Neymar, consiguió convertirse en una de las revelaciones de Liga Española.
Lo cierto es que los inicios del ahora goleador del club hispalense, no fueron fáciles. Carlos Bacca no debutó en la primera división colombiana hasta los 22 años con Junior de Barranquilla. El delantero hizo su debut el 2 de marzo del 2009 en un Junior vs Deportivo Pasto. Junior no conseguía abrir el marcador hasta que entró Bacca, quien mandó dentro de las mallas los dos primeros balones que tocó.
“El día que debuté faltaban 20 minutos para el final y el partido estaba igualado a cero. Comesaña me sacó y la grada me abucheó porque no entendía el cambio. Nadie conocía a Bacca y las dos primeras pelotas que toqué las metí. Ese día cambió mi vida”, relata el actual jugador del Sevilla.
Para lograr el tan ansiado debut, Carlos tuvo que superar muchos obstáculos. El nacido en Puerto Colombia, tenía dos trabajos para ayudar a su familia con los gastos: caminaba por las calles vendiendo pescado y era conductor de autobús. Además todo el trabajo, combinado con los entrenamientos de su equipo.
Bacca consiguió destacar con Junior de Barranquilla. Ganó dos veces la liga colombiana, marcó en las dos finales y fue el máximo goleador en ambos torneos. Su gran arranque lo llevó al fútbol de Bélgica y a la Selección de Colombia.
Cinco años después de su debut, Bacca logró disputar su primera cita mundialista, es el referente ofensivo del actual campeón de la Europa League y se convirtió en el primer colombiano en marcarle un doblete al Real Madrid en toda la historia. Ejemplo de superación. De humilde jinete a ser caballero de la primera corte.

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